Nos tenemos que remontar a 1898 para encontrar un trabajo de Mygind en
el que se dice que las personas con tartamudez tienen tasas más altas de
antepasados con el problema, concretamente el 42% de los tartamudos
estudiados tenían antecedentes familiares de tartamudez.
Muchos estudios han tratado de aclarar este tema. Entre ellos habría que
destacar los siguientes:
Andrews (1964) en un estudio con familias de 80 niños, ve que hay más
antecedentes de familiares con tartamudez, que la incidencia es mayor en el
sexo masculino y que las mujeres tartamudas tenían antecedentes familiares
en mayor grado que los hombres.
Acordi en 1983 estudió a más de 2000 familias de tartamudos y encontró
que existían antecedentes de tartamudez en el 50% de los pacientes, frente
a un 6,6% que encontraron en el grupo de comparación.
Yairi (1993) También coincide en que hay más varones que mujeres que
tartamudean y que los niños y las niñas tienen antecedentes de tartamudez
en la familia en un porcentaje similar. Este investigador y sus colaboradores
creen que puede existir una transmisión poligénica.
Los estudios en gemelos dicen mucho sobre como influye la carga genética y
el medio ambiente en la etiología de la tartamudez. Se compararon las
diferencias que existían entre gemelos monocigóticos y dicigóticos. Estos
estudios han mostrado una concordancia más alta en gemelos monocigóticos
que en gemelos del dicigóticos (77 por ciento contra 32 por ciento). Según
estos estudios en gemelos se llega a la conclusión ( Felsenfeld, 2000) de que
la tartamudez podría ser explicada en un 70% por causas genéticas y en un
30% por causas medio ambientales.
Un grupo en Londres conducido por el Dr. Tony Mónaco ha estado
trabajando para identificar el gen específico que influye en la capacidad
para producir adecuadamente el habla. Encontraron en el cromosoma 7 un
gen relacionado con estas alteraciones al que han llamado Speech1
Drayna (2002) identifica alteraciones en dos cromosomas (13 y 18) que
podrían estar involucrados ya directamente en la tartamudez.
El mismo Drayna (2005) publica un estudio realizado en Pakistan con
familias en las que existe un alto grado de consanguinidad, en el que se
relacciona al cromosoma 12 con la tartamudez. IR AL RESUMEN
La teoría mas aceptada hoy en día es que debe haber una alteración
poligénica y que existen factores ambientales, psicológicos y sociales que
interaccionan en la evolución de la misma.
"Las secuoyas son árboles que crecen en California pero no en Illinois. Esto es debido a que siempre hay una interacción entre la genética y el ambiente.
Nosotros podemos usar este ejemplo para entender la tartamudez."
Yairi (1998)
Fernando Cuesta Momblona